La lucha, más que negociación, entre la troika y Grecia ha sido y es la expresión más visible y a la vez más pedagógica del conflicto social que recorre, no como fantasma sino como dura realidad: la Unión Europea. Una Unión que se ha mostrado dividida, con grandes fisuras y sin un liderazgo integrador y que cohesione su pluralidad social.

Ha comenzado un nuevo ciclo anual de coordinación de la política económica y presupuestaria durante el cual se ofrecen orientaciones a los Estados miembro antes de que adopten sus decisiones a escala nacional. El Informe al Consejo de FSC-CCOO destaca que, aunque en la totalidad de documentos recientes de la Comisión Europea se enfatice más la palabra “crecimiento”, el nuevo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sigue defendiendo la política de austeridad y recortes que promovió como presidente del Eurogrupo y que tan pésimos resultados ha dado.